Minnesota abrió la temporada con una remontada espectacular ante Green Bay en el U.S. Bank Stadium. Los Packers llegaron a tener ventaja de 22–10 en el tercer cuarto, pero los Vikings cerraron el partido con 29 puntos sin respuesta, incluidos 22 en el último periodo.
| Por cuarto | 1º | 2º | 3º | 4º | Final |
|---|---|---|---|---|---|
| Packers | 9 | 10 | 3 | 0 | 22 |
| Vikings | 3 | 7 | 7 | 22 | 39 |

Cómo se desarrolló
Green Bay empezó con fuerza. Trey Smack abrió el marcador con un gol de campo de 59 yardas y, poco después, Jordan Love conectó con Christian Watson en un touchdown de 81 yardas. El punto extra fallado dejó el juego 9–0.
Minnesota respondió con un gol de campo de Will Reichard, pero sufrió un golpe importante muy temprano: Kyler Murray salió por conmoción en el primer cuarto, después de haber completado 3 de 5 pases para 18 yardas y lanzar una intercepción. Carson Wentz entró en su lugar y, con calma, sostuvo a la ofensiva.
Wentz dio el primer gran golpe antes del descanso: un pase de touchdown de 39 yardas a Justin Jefferson para poner a los Vikings arriba 10–9. Sin embargo, Green Bay recuperó el control de inmediato. Love encontró de nuevo a Watson, ahora para un TD de 2 yardas con 14 segundos restantes en la primera mitad, y los Packers se fueron al descanso 19–10 arriba.
En el tercer cuarto, un gol de campo de Green Bay estiró la diferencia a 22–10. Pero Wentz comenzó a inclinar el partido: aprovechó una devolución de kickoff hasta la yarda 28 rival y conectó con T.J. Hockenson para un touchdown de 16 yardas. Minnesota se acercó a 22–17 y cambió por completo la energía del estadio.
La jugada que cambió el partido
Con 25–17 a favor y la oportunidad de sumar un gol de campo, el entrenador de Green Bay, Matt LaFleur, decidió aceptar un offside y buscar una cuarta oportunidad y una yarda. Jordan Love fue detenido.
Esa decisión dejó con vida a Minnesota. En la posesión siguiente, Green Bay prolongó la ofensiva rival con varias penalizaciones defensivas: contacto ilegal, golpe tardío al quarterback y una retención defensiva que anuló una intercepción en la zona de anotación. Aaron Jones, exjugador de los Packers, culminó la serie con un touchdown terrestre de 3 yardas.
La conversión de dos puntos de Wentz a Jefferson puso el marcador 25–22 a falta de 6:37. Minnesota ya no miró atrás.
Después, la defensa de los Vikings forzó un fumble de Love y una intercepción. Jordan Mason convirtió una posesión corta en touchdown, y Wentz cerró la goleada con su segundo pase de anotación a Jefferson.
Figuras del partido
- Carson Wentz: 12/19, 133 yardas, 3 touchdowns, 0 intercepciones, rating de 123.5.
- Justin Jefferson: 8 recepciones, 92 yardas, 2 touchdowns; también logró la conversión de dos puntos decisiva.
- T.J. Hockenson: 4 recepciones, 36 yardas, 1 touchdown.
- Jordan Mason: 15 acarreos, 59 yardas, 1 touchdown.
- Aaron Jones: 12 acarreos, 40 yardas, 1 touchdown ante su exequipo.
- Jordan Love: 21/42, 387 yardas, 2 touchdowns y 1 intercepción.
- Christian Watson: 6 recepciones, 147 yardas, 2 touchdowns.
Claves tácticas
Green Bay ganó claramente en yardas totales, 419 a 239, y Love produjo jugadas explosivas durante gran parte del encuentro. Pero no convirtió ese dominio en una victoria.
Los Packers pagaron caro tres factores:
- Disciplina: 12 penalizaciones para 98 yardas, varias en la serie del touchdown que dio la ventaja a Minnesota.
- Pérdidas de balón: dos en la segunda mitad, en el peor momento posible.
- Efectividad decisiva: Green Bay convirtió solo 3 de 12 terceras oportunidades; Minnesota logró 8 de 15.
Los Vikings, por el contrario, fueron perfectos en zona roja: 4 de 4, con cinco touchdowns totales. La actuación de Wentz tras la salida de Murray y la capacidad de Minnesota para castigar los errores rivales definieron el clásico divisional.