Los Minnesota Timberwolves consiguieron una importante victoria como visitantes al derrotar 127-117 a los Golden State Warriors la noche del viernes 13 de marzo de 2026, cortando así una racha de tres derrotas consecutivas. Con este triunfo, Minnesota mejoró su marca a 41-26, mientras que Golden State cayó a 32-34.

El gran protagonista del encuentro fue Anthony Edwards, quien firmó una actuación estelar con 42 puntos, además de 8 rebotes y 5 asistencias, liderando a unos Timberwolves que mostraron mucha más energía, agresividad y eficacia ofensiva que en sus partidos anteriores. Minnesota encontró su mejor momento en el segundo cuarto, donde dominó con autoridad y cambió por completo el rumbo del juego.
Después de un primer cuarto relativamente parejo, los Timberwolves impusieron condiciones en el segundo periodo al superar a Golden State 38-20, lo que les permitió irse al descanso con una ventaja cómoda. Ese parcial fue clave para el resultado final, ya que el equipo visitante llegó a tener una ventaja de hasta 25 puntos y obligó a los Warriors a remar contracorriente durante toda la segunda mitad.
Minnesota no dependió únicamente de Edwards. También hubo una sólida aportación colectiva, con Rudy Gobertsumando 18 puntos, Jaden McDaniels con 15, Naz Reid y Ayo Dosunmu con 12 cada uno, además de Bones Hylandcon 11 y Julius Randle con 10. Esa producción repartida fue una de las claves para que los Timberwolves mantuvieran el control del partido incluso cuando Golden State intentó reaccionar.
Por el lado de los Warriors, el esfuerzo no fue suficiente. Brandin Podziemski encabezó a su equipo con 25 puntos y 10 rebotes, mientras que Kristaps Porzingis aportó 20 unidades. Sin embargo, Golden State afrontó el compromiso con varias ausencias importantes, entre ellas Stephen Curry y Draymond Green, además de sufrir nuevas complicaciones físicas durante el encuentro, lo que limitó todavía más su rotación.
A pesar de que los Warriors mostraron una mejor cara en la segunda mitad e intentaron acercarse en el marcador, Minnesota supo responder en los momentos importantes para no perder la ventaja. El conjunto dirigido por Chris Finch mostró una ofensiva eficiente y una mejor ejecución en comparación con sus juegos más recientes, logrando además llevarse la serie de temporada frente a Golden State por 3-1.
Con esta victoria, los Timberwolves no solo frenaron su mala racha, sino que también enviaron un mensaje positivo de cara al cierre de la temporada regular. Cuando Anthony Edwards toma control del partido y el resto del equipo responde con producción ofensiva, Minnesota demuestra que puede competir con fuerza en el Oeste y recuperar confianza en un momento clave del calendario.