Anthony Edwards lideró a Minnesota con 26 puntos en el primer partido de la temporada en el Target Center. LaMelo Ball aportó 15 puntos y ocho asistencias para ayudar a los Wolves a conseguir su tercera victoria consecutiva.

Los Minnesota Timberwolves continúan encendidos en el arranque de la temporada 2026-27. El domingo por la noche, Minnesota derrotó 117-94 a los Toronto Raptors en el Target Center, consiguiendo su tercera victoria consecutiva y manteniéndose invicto en el inicio de la campaña.

Ante su afición, los Timberwolves ofrecieron otra demostración de su capacidad ofensiva y defensiva. Después de un primer tiempo competitivo, Minnesota encontró su mejor versión en el tercer cuarto, periodo en el que superó a Toronto por 35-15 para tomar el control definitivo del encuentro.

Anthony Edwards encabezó el ataque de los locales con 26 puntos, mientras que LaMelo Ball contribuyó con 15 puntos y ocho asistencias en una noche en la que Minnesota volvió a demostrar la profundidad de su plantilla.

Edwards marca el ritmo de Minnesota

Anthony Edwards fue nuevamente la principal referencia ofensiva de los Timberwolves. El escolta terminó con 26 puntos, tres asistencias y dos triples, convirtiendo 10 de sus 18 intentos de campo.

Edwards encontró diferentes maneras de atacar la defensa de Toronto y ayudó a mantener a Minnesota al frente durante los momentos más importantes del encuentro.

LaMelo Ball también tuvo una actuación destacada. El base terminó con 15 puntos, ocho asistencias y cuatro triples, además de aportar dos robos defensivos. Su capacidad para distribuir el balón y generar oportunidades permitió que los Timberwolves mantuvieran un ritmo ofensivo constante.

Jonathan Kuminga agregó 13 puntos y cuatro rebotes, mientras que Jaden McDaniels terminó con 14 puntos, seis rebotes y tres asistencias.

Desde la banca, Terrence Shannon Jr. aportó 15 puntos con una actuación eficiente, al convertir cinco de sus seis tiros de campo, incluidos sus tres intentos desde la línea de tres puntos.

Minnesota cambia el partido después del descanso

Toronto comenzó el encuentro compitiendo de tú a tú con Minnesota. Los Timberwolves ganaron el primer cuarto 32-21, pero los Raptors respondieron en el segundo periodo y redujeron la diferencia al imponerse 26-23.

Al descanso, Minnesota mantenía una ventaja de 55-47, aunque todavía necesitaba encontrar mayor consistencia para alejarse en el marcador.

La respuesta llegó en el tercer cuarto.

Los Timberwolves elevaron la intensidad defensiva, limitaron las oportunidades de Toronto y encontraron mejores opciones de tiro en el otro extremo de la cancha. El resultado fue un contundente parcial de 35-15 que amplió la ventaja local y dejó a los Raptors con una tarea complicada para el periodo final.

Minnesota administró la diferencia durante el último cuarto, que terminó ganando 27-32 Toronto, sin que eso pusiera en peligro la victoria de los locales.

Gobert domina los rebotes

Rudy Gobert tuvo una actuación importante en la pintura, terminando con ocho puntos y 13 rebotes. Su presencia ayudó a Minnesota a controlar el juego cerca del aro y limitar las segundas oportunidades de Toronto.

Los Timberwolves terminaron con 49 rebotes frente a los 34 de los Raptors, una diferencia de 15 que reflejó el dominio de Minnesota en ese apartado.

El equipo local también superó a Toronto en porcentaje de tiros de campo, con un 55.8% de efectividad frente al 38.5% de los visitantes. Desde la línea de tres puntos, Minnesota convirtió 15 de 31 intentos, equivalente al 48.4%.

Por Toronto, Brandon Ingram encabezó la ofensiva con 22 puntos, mientras que Scottie Barnes agregó 20. Sin embargo, la baja efectividad colectiva y las dificultades para responder durante el tercer periodo terminaron pesando demasiado para los visitantes.

Los Timberwolves siguen invictos

Con esta victoria, Minnesota mejoró su récord a 3-0 y comenzó la temporada regular con tres triunfos consecutivos por diferencias de al menos 20 puntos.

El equipo ha mostrado una combinación prometedora de anotación, movimiento de balón, dominio en los rebotes y capacidad para elevar su intensidad defensiva cuando el partido lo exige.

La actuación ante Toronto también destacó el aporte de los jugadores secundarios. Además de la producción de Edwards y Ball, Minnesota recibió puntos importantes de Kuminga y Shannon Jr., mientras que Gobert volvió a ser una presencia fundamental cerca del aro.

Todavía queda mucho camino por recorrer en la temporada, pero el comienzo de los Timberwolves ofrece motivos para el optimismo. Minnesota ha defendido su cancha con autoridad y continúa construyendo química entre sus principales figuras y el resto de la plantilla.

Los Wolves buscarán mantener este impulso en sus próximos compromisos, con el objetivo de prolongar su invicto y consolidarse entre los equipos más competitivos de la Conferencia Oeste.