SAINT PAUL, Minnesota — Minnesota United consiguió su primer punto de la Leagues Cup 2026 después de empatar 0-0 ante Tigres UANL en Allianz Field, pero terminó perdiendo el punto adicional en la tanda de penales por marcador de 4-2. Para los Loons, el resultado dejó sensaciones encontradas: defensivamente el equipo respondió ante uno de los clubes más importantes de la Liga MX, pero ofensivamente volvió a quedar la sensación de que pudo obtener mucho más.



Minnesota salió a competir
Cameron Knowles apostó por una formación 5-4-1, buscando mantener compacto al equipo y aprovechar los espacios que Tigres pudiera dejar detrás de su línea defensiva.
La principal novedad fue la presencia de Bongokuhle Hlongwane como carrilero derecho, mientras que Carlos Harvey ocupó una posición como central por derecha. Joaquín Pereyra y Tomás Chancalay volvieron a funcionar como los principales enlaces ofensivos detrás del delantero.
El planteamiento funcionó especialmente bien durante la primera mitad.
Minnesota consiguió cerrar los espacios interiores y obligó a Tigres a buscar alternativas con balones largos. Aunque los visitantes tuvieron mayor posesión en algunos momentos, les costó transformar ese dominio territorial en ocasiones realmente peligrosas.
El primer aviso fue de los Loons
Al minuto 20 llegó una de las primeras oportunidades importantes del partido.
Una combinación por el costado terminó con un centro que encontró a Mamadou Dieng dentro del área. El delantero consiguió conectar con el balón, pero Minnesota no pudo convertir la ocasión en el primer gol del encuentro.
Fue una señal de lo que sería el partido: Minnesota encontraba espacios cuando lograba superar la primera línea de presión de Tigres.
El momento que pudo cambiarlo todo
La oportunidad más clara llegó al minuto 39.



Joaquín Pereyra envió un balón por encima de la defensa buscando la carrera de Anthony Markanich. El defensor entró al área y terminó siendo derribado.
Después de la revisión del VAR, se confirmó que Markanich estaba habilitado y que existía una falta dentro del área. Minnesota recibió un penal y tenía la posibilidad de irse al descanso con ventaja.
Pereyra tomó la responsabilidad.
Sin embargo, su disparo terminó estrellándose contra el travesaño.
El balón no entró y Minnesota se marchó al descanso con el marcador 0-0.
Ese fue probablemente el momento más importante del partido.
Una segunda mitad mucho más abierta
Tigres comenzó mejor el segundo tiempo y durante los primeros minutos consiguió generar sus mejores secuencias ofensivas del encuentro.
Minnesota, sin embargo, logró estabilizarse rápidamente.
El costado derecho comenzó a convertirse en una de las principales vías de ataque de los Loons. La combinación entre Carlos Harvey y Hlongwane permitió generar espacios y llevar el balón hacia zonas más peligrosas.
Del otro lado, Morris Duggan y Michael Boxall tuvieron una noche sólida en defensa y fueron importantes para evitar que Tigres encontrara oportunidades claras dentro del área.
El problema volvió a aparecer en el otro extremo del campo.
Minnesota llegaba, pero no definía.
Los números cuentan una historia interesante
A pesar del empate sin goles, las estadísticas muestran que Minnesota tuvo argumentos suficientes para ganar el partido.
Los Loons generaron 10 disparos y terminaron con 2.3 goles esperados (xG), mientras que Tigres registró 17 remates, pero solamente 1.4 xG.



Es decir, Tigres disparó más, pero Minnesota produjo ocasiones de mayor calidad.
Eso hace que el 0-0 sea todavía más frustrante para el conjunto local.
La diferencia estuvo en la definición.
Minnesota tuvo el penal, oportunidades en juego abierto y varios balones que terminaron cerca del arco, pero nunca consiguió encontrar el toque final.
La defensa volvió a responder
Uno de los aspectos más positivos para Cameron Knowles fue la organización defensiva.
Minnesota mantuvo un bloque compacto durante buena parte del encuentro y consiguió limitar a futbolistas peligrosos como Diego Lainez.
Lainez mostró su habilidad para mantener la posesión y buscar el uno contra uno, pero la estructura defensiva de los Loons evitó que pudiera generar daño constante por el costado izquierdo.
Michael Boxall y Morris Duggan fueron fundamentales para mantener el arco en cero.
También fue importante la disciplina del mediocampo, que redujo los espacios entre líneas y obligó a Tigres a jugar de manera más directa de lo habitual.




Los penales vuelven a castigar a Minnesota
Después de 90 minutos sin goles, el punto extra tuvo que definirse desde los once pasos.
Y ahí apareció Nahuel Guzmán.
El experimentado arquero de Tigres detuvo los dos primeros disparos de Minnesota, colocando al conjunto mexicano en una posición prácticamente definitiva para quedarse con el punto adicional.
Tigres terminó ganando la tanda 4-2.
Minnesota consiguió así un punto por el empate, mientras que Tigres se llevó el punto adicional.




Una derrota que no se siente como una derrota completa
Para los Loons, el resultado tiene un sabor amargo.
Después de perder 2-1 ante FC Juárez en su primer encuentro de la competición, Minnesota necesitaba una victoria para recuperar terreno en la Fase Uno.
No la consiguió.
Pero tampoco fue una actuación que dejara malas sensaciones.
El equipo mostró una defensa organizada, generó ocasiones de calidad y fue capaz de competir durante 90 minutos contra un Tigres que llegó con futbolistas de gran experiencia.
El gran problema fue el mismo que apareció contra Juárez: la definición.
Dos partidos de Leagues Cup y solamente un gol para Minnesota.




Ese dato explica buena parte de la situación del equipo.
La gran pregunta: ¿qué le falta a Minnesota?
Los Loons están consiguiendo llegar a posiciones interesantes, pero necesitan convertir esas oportunidades.
Contra Tigres tuvieron un penal.
Tuvieron 2.3 xG.
Tuvieron 10 disparos.
Tuvieron espacios para atacar en transición.
Pero terminaron nuevamente sin marcar.
Para un equipo que pretende avanzar en una competición donde cada punto puede definir la clasificación, ese margen de error puede resultar demasiado costoso.
Un punto que mantiene con vida a Minnesota
A pesar de la frustración, Minnesota consiguió sumar su primer punto del torneo.
El empate y la derrota en penales significaron que los Loons no se fueron con las manos vacías, aunque el punto adicional habría sido sumamente valioso.
Ahora el equipo debe concentrarse en su tercer partido de la Fase Uno ante Atlante, programado para el martes 11 de agosto a las 7:30 p.m. CT.
La misión es clara: ganar y esperar que la combinación de resultados le permita mantener vivas sus aspiraciones de avanzar.
Después de dos partidos, Minnesota sabe que tiene fútbol para competir.
Lo que necesita demostrar ahora es que también tiene la contundencia para ganar.